En el marco de la conmemoración del Día del Libro y del Derecho de Autor, que se celebra cada 23 de abril, la Comisión Asesora de Bibliotecas (CABID) del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas continúa desarrollando durante abril su campaña de recomendaciones lectoras, con la participación de las universidades que integran esta red.
La 12ª recomendación corresponde a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de Rodrigo Arriagada Chinchón, de la Facultad Eclesiástica de Teología, quien invita a leer El paraíso en la otra esquina, del escritor Mario Vargas Llosa.
En su comentario, Rodrigo Arriagada destaca esta novela por la profundidad con que entrelaza las vidas de Flora Tristán y Paul Gauguin, dos personajes que, aunque no se conocen entre sí, comparten una intensa búsqueda de sentido y una profunda tensión entre ideales y realidad. A través de capítulos alternados, la obra permite recorrer trayectorias distintas, unidas por la fuerza de sus convicciones y por la manera en que enfrentan sus propios sueños y contradicciones.
La recomendación releva también la capacidad de la novela para trasladar al lector a distintos escenarios históricos, culturales y geográficos, mostrando tanto las luchas sociales del siglo XIX como las búsquedas artísticas y existenciales que atraviesan a sus protagonistas. De este modo, la obra se presenta no solo como una narración histórica, sino también como una invitación a reflexionar sobre las utopías, los ideales y los costos personales que implica perseguirlos.
Con esta nueva entrega, CABID continúa promoviendo la lectura desde las bibliotecas universitarias chilenas, compartiendo recomendaciones que vinculan literatura, historia, pensamiento y experiencia humana.
Recomendación completa
“Recomiendo el libro El paraíso en la otra esquina, de Mario Vargas Llosa, una obra que me parece especialmente valiosa no solo por la calidad narrativa de su autor —uno de los grandes exponentes de la literatura latinoamericana—, sino también por la profundidad de las historias que entrelaza.
Lo que más me atrae de esta novela es la forma en que construye, en paralelo, las vidas de dos personajes fascinantes: Flora Tristán y Paul Gauguin. Aunque no se conocen entre sí, ambos comparten una búsqueda intensa de sentido y un propósito vital muy definido, lo que termina por vincularlos de manera simbólica a lo largo del relato. Vargas Llosa logra articular sus trayectorias en capítulos alternados, permitiendo al lector transitar entre dos mundos distintos, pero conectados por ideales, inquietudes y una constante tensión entre la realidad y los sueños.
Por un lado, Flora Tristán aparece como una figura adelantada a su tiempo, profundamente comprometida con las causas sociales, especialmente con la defensa de los derechos de los trabajadores y de las mujeres. Su historia se desarrolla principalmente en Francia, en un contexto marcado por las desigualdades y las transformaciones sociales del siglo XIX. A través de su personaje, el autor nos invita a reflexionar sobre la lucha, la convicción y el costo personal que implica sostener ideales en contextos adversos.
Por otro lado, la vida de Paul Gauguin se despliega en una dirección muy distinta, pero igualmente intensa. Su viaje hacia la Polinesia francesa representa una búsqueda artística y existencial, un intento por escapar de las estructuras de la sociedad occidental y encontrar una forma de vida más auténtica. En su historia, se cruzan el arte, la libertad, la ruptura con lo establecido y también las contradicciones propias de quien persigue un ideal a cualquier costo.
Uno de los grandes logros de esta novela es su capacidad para transportar al lector a distintos escenarios, tanto geográficos como históricos. Vargas Llosa describe con gran riqueza los paisajes, los ambientes culturales y los contextos sociales en los que se mueven ambos personajes, lo que permite imaginar con claridad los espacios que habitan y comprender mejor las decisiones que toman.
En ese sentido, El paraíso en la otra esquina no es solo una novela biográfica o histórica, sino también una invitación a pensar en los ideales que mueven a las personas, en las utopías que se persiguen y en las tensiones entre lo que se sueña y lo que realmente es posible alcanzar.
Por todo esto, considero que es un libro muy recomendable, especialmente para quienes disfrutan de las historias profundas, los personajes complejos y las narraciones que, además de entretener, invitan a reflexionar.”