En el marco de la conmemoración del Día del Libro y del Derecho de Autor, que se celebra cada 23 de abril, la Comisión Asesora de Bibliotecas (CABID) del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas continúa desarrollando durante abril su campaña de recomendaciones lectoras, con la participación de las universidades que integran esta red.
La 10ª recomendación corresponde a la Universidad Alberto Hurtado, a través de Déborah Beroíz, bibliotecaria y funcionaria de su biblioteca, quien invita a leer Limpia, de la escritora chilena Alia Trabucco.
En su reseña, Déborah Beroíz destaca esta novela por la fuerza con que retrata realidades profundamente presentes en la sociedad chilena, como la migración campo-ciudad, el trabajo doméstico y las diferencias de clase. A través de la voz de Estela, protagonista de la obra, el relato ofrece una mirada intensa y dolorosa sobre la pertenencia, la exclusión y las relaciones de poder que atraviesan la vida cotidiana.
La recomendación releva además la potencia narrativa de Alia Trabucco, cuya prosa va construyendo una historia cargada de detalles significativos, en la que cada gesto, corrección o humillación adquiere un peso particular. De este modo, Limpia se presenta como una novela que no solo conmueve, sino que también interpela al lector desde una mirada crítica sobre la sociedad y sobre aquellas voces que rara vez encuentran un espacio para ser escuchadas.
Con esta nueva entrega, CABID continúa promoviendo la lectura desde las bibliotecas universitarias chilenas, compartiendo obras que invitan a reflexionar sobre la realidad social, las desigualdades y la capacidad de la literatura para visibilizar experiencias humanas complejas y necesarias.
Recomendación completa
“Mi nombre es Déborah y quiero recomendar Limpia, de Alia Trabucco. Es el último libro que leí, me fascinó porque retrata con una honestidad abrumadora realidades como la migración campo-ciudad, el trabajo doméstico y las diferencias de clase que aún duelen en Chile.
La novela nos sumerge en la voz de Estela, una mujer que dejó su sur natal para trabajar como nana en Santiago. Lo que empieza como un trabajo esporádico se extiende por siete años, durante los cuales limpia, cría a la niña de sus patrones y soporta correcciones humillantes. A través de un monólogo que pronto descubrimos es un interrogatorio, Estela va hilando recuerdos de su infancia, las enseñanzas de su madre y los pequeños gestos de cariño que la atan a una casa donde nunca termina de pertenecer.
Desde el inicio sabemos que la niña muere, y la narración avanza como una crónica de esa muerte anunciada, inevitable. Trabucco construye una prosa absorbente que, aunque parece “irse por las ramas”, rescata cada detalle: la forma en que el patrón le corrige la palabra sobaco, el juego de la niña donde le llena la boca de tierra, la vergüenza de ser señalada con el dedo cuando, para la cena de Navidad, usa su ropa y no el clásico delantal a cuadros. Todo es importante, sobre todo cuando habla a quien nadie le pregunta.
Limpia es un espejo de la sociedad chilena. Me marcó porque da voz a quienes rara vez la tienen, y lo hace sin concesiones, con una crudeza que duele y emociona a partes iguales. Fue llevada a la pantalla en la plataforma de streaming Netflix, pero no le hace justicia, parece un cliché, pero el libro es mucho mejor que la película.”