En el marco de la conmemoración del Día del Libro y del Derecho de Autor, que se celebra cada 23 de abril, la Comisión Asesora de Bibliotecas (CABID) del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas continúa desarrollando durante abril su campaña de recomendaciones lectoras, con la participación de las universidades que integran esta red.

En esta oportunidad, la recomendación corresponde a la Universidad de La Serena, a través de Héctor García-Leal, Jefe del Sistema de Bibliotecas USerena, quien invita a leer Ficciones, de Jorge Luis Borges, y en particular el relato “Pierre Menard, autor del Quijote”, uno de los ocho cuentos que integran la primera parte del libro, titulada El jardín de senderos que se bifurcan.

En su reseña, Héctor García-Leal presenta este cuento como una de las puertas de entrada más hermosas al universo borgiano, destacando que en pocas páginas condensa una de las ideas centrales de la obra de Borges: el tiempo y su capacidad de resignificar lo escrito. A partir de la figura de Pierre Menard, escritor que se propone reescribir el Quijote palabra por palabra sin copiarlo, el relato abre una reflexión fascinante sobre la lectura, la relectura y el cambio de sentido que producen el tiempo y la experiencia.

La recomendación releva además cómo este cuento invita a comprender la lectura como un acto creador, en el que cada lector reescribe silenciosamente el libro que tiene entre las manos desde su propia época, su memoria y su vida. De este modo, el texto de Borges se presenta como una obra breve, pero profundamente iluminadora, capaz de expandirse hacia otras lecturas y de recordarnos que ningún libro permanece idéntico para siempre, del mismo modo en que ningún lector permanece igual.

Referencia bibliográfica: Borges, J. L. (2015). Pierre Menard, autor del Quijote. En Ficciones (8.ª ed., pp. 39–47). Penguin Random House. (Obra original publicada en 1944).

Con esta nueva entrega, CABID continúa promoviendo la lectura desde las bibliotecas universitarias chilenas, compartiendo obras que conectan literatura, memoria y pensamiento.

Recomendación completa

“Quiero recomendar ‘Pierre Menard, autor del Quijote’, un relato breve que Jorge Luis Borges incluyó en Ficciones (1944). Lo elijo porque es, para mí, una de las puertas de entrada más hermosas al universo literario que este autor nos expone, y porque plantea una idea que recorre toda su obra como si estuviera conectada por hexágonos invisibles y expandibles: el tiempo. A cada buen lector, y en especial a cada relector, esta idea le hará sentido.

El cuento trata de un escritor francés, Pierre Menard, que se propone una tarea que parece imposible y fuera de la realidad: escribir el Quijote. No un Quijote nuevo, no una versión moderna, no una continuación. El mismo Quijote de Cervantes, palabra por palabra, idéntico. Lo notable es que Menard no copia el texto: lo reescribe desde su propio tiempo, desde su propia vida, y al hacerlo lo vuelve otro sin cambiar una sola sílaba. Puede ser la misma historia, pero su significado cambia, algo que sucede habitualmente con las obras de Borges cada vez que uno las relee.

Borges lo muestra con un ejemplo concreto. Cita una frase de Cervantes ‘la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir’ y luego cita exactamente la misma frase, esta vez atribuida a Menard. Y entonces ocurre algo asombroso: la frase ya no significa lo mismo. En Cervantes es un elogio convencional de la historia; en Menard, escritor del siglo XX, esa misma oración se vuelve una idea filosófica nueva. Mismo texto, otro sentido.

Leer también es una forma de escribir. Cada lector, desde su tiempo y desde su vida, reescribe en silencio el libro que tiene en las manos. Si hoy, en 2026, leemos El Aleph, su significado será distinto cuando volvamos a leerlo en 2040: como lectores podemos ser un poco como Menard, escribir en el acto mismo de leer, resignificar sin cambiar una palabra. Menard logra que su Quijote tenga peso propio sin borrar el de Cervantes. Los dos conviven, se superponen, y nuestra memoria los guarda juntos como dos capas de una misma escritura.

Soy lector de Borges desde hace muchos años. Vuelvo siempre, con la misma profundidad, a ‘La biblioteca de Babel’, ‘El Aleph’ y ‘El jardín de senderos que se bifurcan’. Recomiendo este cuento porque en pocas páginas condensa algo que define toda la obra de este autor y que se expande, como una cadena, hacia otras obras literarias: ningún libro permanece igual a sí mismo, y ningún lector permanece igual. Cada lectura trae el libro a un tiempo nuevo.”