Marzo es un mes clave para las bibliotecas universitarias en Chile. Coincidiendo con el inicio del año académico, estos espacios se transforman en un punto de encuentro fundamental para quienes ingresan por primera vez a la educación superior. A través de inducciones, recorridos guiados, ferias y actividades formativas, las bibliotecas no solo presentan sus servicios, sino que también cumplen un rol esencial en la adaptación de las y los estudiantes a la vida universitaria, promoviendo el acceso a la información, el aprendizaje autónomo y la construcción de comunidades académicas.

A lo largo del país, diversas instituciones desplegaron iniciativas orientadas a acompañar a la generación 2026 desde sus primeros días.

En el extremo sur, la Universidad de Magallanes dio la bienvenida destacando sus bibliotecas como espacios de encuentro, lectura y apoyo académico. Durante las jornadas iniciales, se invitó a las y los estudiantes a conocer sus salas de estudio, colecciones físicas y digitales, así como los distintos recursos disponibles para facilitar su proceso formativo.

Más al norte, la Universidad de Concepción desarrolló una programación que se extendió durante marzo y abril, incorporando actividades lúdicas como zonas de videojuegos retro, stands informativos y talleres de inducción en distintos campus. Estas instancias permitieron a las y los estudiantes familiarizarse con los servicios bibliotecarios en un ambiente participativo y cercano.

En la misma región, la Universidad Católica de la Santísima Concepción participó en ferias de servicios en el marco del Programa de Inducción a la Vida Universitaria, complementando estas actividades con jornadas de orientación. En ellas se difundieron recursos como bases de datos, colecciones y plataformas de apoyo al aprendizaje, fomentando el desarrollo temprano de habilidades informacionales.

También en el sur, la Universidad de Talca llevó a cabo sesiones teórico-prácticas en sus distintas sedes, donde las y los estudiantes pudieron conocer tanto los servicios presenciales como digitales. Estas actividades incluyeron la introducción a herramientas como gestores bibliográficos y catálogos, fortaleciendo competencias clave para la vida académica.

Por su parte, la Universidad Católica del Maule participó en una feria de servicios y emprendedores en Talca y Curicó, generando un espacio de encuentro con la nueva comunidad estudiantil. En esta instancia se difundieron recursos bibliográficos, incluyendo nuevas colecciones literarias, promoviendo el interés por la lectura y el uso de la biblioteca.

En la zona central, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desarrolló más de setenta inducciones presenciales en sus distintos campus, abordando el funcionamiento de su red de bibliotecas, el uso de recursos académicos y buenas prácticas en el manejo de la información. Estas actividades incluyeron ejercicios prácticos orientados a fortalecer habilidades de búsqueda y uso ético de contenidos.

De manera complementaria, la Universidad Técnica Federico Santa María participó en el Plan de Inducción a la Vida Universitaria con charlas, recorridos y stands informativos en sus distintos campus y sedes. Las y los estudiantes pudieron conocer colecciones, bases de datos y espacios de estudio, en instancias que promovieron tanto el aprendizaje como la convivencia universitaria.

En Santiago, la Universidad de Santiago de Chile recibió a miles de estudiantes en el marco de la actividad “Usach Inicia”, donde se realizaron recorridos por la Biblioteca Central y se entregó información sobre servicios y recursos disponibles para la comunidad.

Asimismo, la Pontificia Universidad Católica de Chile organizó diversas actividades, como tours, charlas e inducciones, además de instancias dirigidas a madres, padres y programas especiales. Estas iniciativas buscaron integrar a distintos perfiles de estudiantes a la vida universitaria, destacando el rol de la biblioteca como espacio de aprendizaje y experimentación.

En tanto, la Universidad Alberto Hurtado desarrolló jornadas de bienvenida con recorridos guiados, donde las y los estudiantes conocieron el funcionamiento del sistema de préstamo, las salas de estudio y otros servicios esenciales para su desempeño académico.

En la zona centro-sur, la Universidad de O’Higgins realizó el taller “Descubre tu biblioteca”, enfocado en presentar los principales recursos y servicios disponibles, apoyando el proceso formativo desde el inicio de la trayectoria estudiantil.

Más al norte, la Universidad Católica del Norte desplegó un amplio programa de inducción con visitas guiadas y actividades de orientación, acercando a las y los estudiantes a sus espacios, colecciones y herramientas digitales. Estas acciones destacaron la biblioteca como un lugar clave para el aprendizaje y el bienestar universitario.

Por su parte, la Universidad de Antofagasta llevó a cabo una semana de inducción que convocó a más de mil estudiantes, mostrando la biblioteca como un espacio integral que incluye zonas de estudio, acceso a tecnología, colecciones físicas y digitales, y recursos para la investigación.

Finalmente, la Universidad de Tarapacá dio la bienvenida a sus estudiantes mediante inducciones y su participación en la Feria Mechona, instancia en la que difundió sus servicios, normas de uso y recursos disponibles, facilitando el acceso a la información desde el inicio de la vida universitaria.

En conjunto, estas iniciativas reflejan el compromiso de las bibliotecas universitarias con la formación integral de sus comunidades, posicionándose como actores clave en el acompañamiento estudiantil. Más allá de ser espacios de estudio, las bibliotecas se consolidan como entornos dinámicos que fomentan el aprendizaje, la inclusión y el desarrollo de competencias esenciales para el mundo académico.